La integración de las funciones de las instituciones de educación superior

El proceso de reflexión llevado a cabo en el marco de la elaboración del IV Plan para la Integración de la Educación Superior Centroamericana (PIRESC IV del CSUCA-2016), concluye en la definición del Programa 6 al cual se le denomina “Integración de las Funciones Sustantivas de la Universidad y Relación Universidad Sociedad Estado”.

Parte de este debate encierra uno de los desafíos más importantes para las instituciones de educación superior de este siglo XIXI, que consiste en impulsar políticas que promuevan la integración de las tres funciones primordiales de la universidad: investigación-docencia-extensión-. Se parte del hecho que las políticas de extensión universitaria de las universidades públicas, deben estar orientadas al desarrollo de nuevas y renovadas formas de vinculación de las universidades con la sociedad. Parte de este diálogo sugiere un intercambio de saberes, que involucra la puesta en práctica de aprendizajes significativos para todos los actores, para las universidades, las comunidades y la sociedad en general. 

Para alcanzar estas metas las universidades requieren de docentes con una formación integral, en capacidad de llevar procesos de enseñanza-aprendizaje con una visión integradora, que coloca al alumnado en contacto con el contexto, esto es, con los escenarios territoriales comunitarios; un docente que propicia la generación de nuevos conocimientos desde esos espacios donde se presentan los fenómenos sociales, políticos, culturales, económicos; y que desde ese intercambio, es capaz de compartir con los grupos y las comunidades esos nuevos conocimientos que deben servir de base para la solución de los problemas que demanda la sociedad.

En este sentido, un docente debe ingresar a la universidad en esa condición, la de docente y desde esa posición sea capaz de desempeñarse en atención a las tres funciones sustantivas de la universidad: la docencia, la investigación y la extensión universitaria. Desde esta postura, no solo se es congruente con el modelo y enfoque universitario que considera como pilar fundamental la formación integral de nuestro alumnado, con bases en el encuentro entre la teoría y la práctica; también se logra uno de los objetivos de las políticas de extensión universitaria que es, la legitimación de una de las funciones sustantivas de toda institución de educación superior en este siglo XXI, hasta ahora bastante marginada.   

Por lo tanto, optamos por el fortalecimiento de una visión académica integradora de la vida universitaria, entendiendo que lo académico lo es todo: la docencia, la investigación y la extensión; y que debemos superar el paradigma de la segregación de las tres funciones sustantivas de la universidad; superar además el hecho que hasta hoy prevalece en la mayoría de las instituciones que conciben que academia significa o hace referencia  exclusivamente a la docencia, es decir, el acto de enseñar en un aula, al margen del resto de las dinámicas de la vida universitaria.

Desde algunas corrientes se plantea optar por una figura de “docente extensionista”, lo que equivalente a pensar en un docente que solo se dedica a hacer tareas vinculadas con esta función. Sin embrago, tal postura sería contradictoria con el enfoque integral que pensamos debe prevalecer en nuestras instituciones hoy, en el marco de una realidad cada vez más globalizante, que demandas profesionales igualmente integrales, en sintonía con estas nuevas realidades.

Como universidades enfrentamos, por tanto, el reto de fortalecer políticas institucionales que promuevan la integración de las funciones que cumplen las universidades y al mismo tiempo, impulsar medidas para que cada vez más se avance en los procesos de curricularización de la extensión, lo que significaría hacer de la extensión universitaria parte del proceso mismo de enseñanza aprendizaje a lo largo de la carrera universitaria de nuestro alumnado. Con ello se fortalece el proceso de formación profesional, se contextualiza el curriculum y se desarrollan competencias del ser mejores ciudadanos y ciudadanas y aquellas orientadas a logro de relaciones sociales solidarias con la gente, la comunidad y el medio ambiente.

Nicolasa Terreros Barrios

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